miércoles, 1 de noviembre de 2017

Gobierno y coordinación del multipartidismo a nivel municipal.


Poner de acuerdo a todos en todo es complicado. Hoy en día el multipartidismo reina en las corporaciones locales y, aunque pueda parecer sorprendente, algunos Gobiernos municipales no han planteado estrategias para gestionar esta nueva realidad política. 

Me he reunido con algunos responsables municipales que han tomado medidas para coordinar la dispersa realidad política de sus Ayuntamientos. Hemos charlado, compartido opiniones y aportaciones. En este post, os dejo algunas conclusiones.

¿De qué realidad hablamos? 

Hablamos de Ayuntamientos donde el Gobierno municipal está en minoría, apoyado o no por otros partidos, con algún partido o no implicado en la acción de gobierno, pero siempre con una presencia múltiple y plural de partidos que compiten por liderar la acción política municipal.

¿Qué implica?

Implica caos en la organización política, presión en el acceso a la información, variada participación en los órganos de control y debate, aportaciones diferentes y dispares a las propuestas iniciales del Gobierno municipal, iniciativas diferentes y dispares nacidas en cada uno de los grupos políticos con representación, voces diferentes, opiniones diferentes, intereses diferentes,... 

Suena complicado lo que describimos. Suena complicado gestionarlo. Pero es necesario hacerlo.

¿Qué queremos lograr?

Desde el Gobierno municipal debemos ser conscientes de que la gestión correcta del panorama antes descrito no siempre va a llevarnos a lograr ese deseado y difícil "poner de acuerdo a todos en todo". 

Pero de momento podremos:
  • Crear procedimientos y hábitos que, por mejorar los cauces de acceso a la información y apostar por el diálogo constante, organizado, plural y abierto, debe ser facilitador de acuerdos. 
  • Mejorar la relación del Gobierno municipal con el resto de grupos políticos, sus líderes y concejales.
  • Organizar la vida municipal.
  • Decidimos (no nos imponen) quienes son (o es) nuestro representante (portavoz) ante el resto de grupos políticos
  • Reducir la presión de los grupos políticos de oposición hacia determinados responsables del Gobierno municipal y en especial hacia el máximo responsable municipal.
¿Cómo lo hacemos?

En la práctica los Gobiernos municipales que han querido gestionar este asunto han tomado las siguientes decisiones:
  1. Nombrar a un miembro del equipo municipal para gestionar esta realidad. Este miembro no será ni el máximo responsable, ni el portavoz municipal. No puede tener responsabilidades que le lleven a tener que chocar políticamente con el resto de grupos políticos.
  2. La persona nombrada debe tener peso político, para poder tomar decisiones; tolerante, para poder superar las diferencias de opinión que seguro aparecerán; dialogante antes, durante y después de cada reunión (ningún acuerdo se trabaja solo en reuniones formales); contacto constante con el resto de líderes políticos municipales; conocimiento del resto de grupos políticos (portavoces, liderazgos, situaciones especiales que se puedan explotar,...); cercano a la realidad municipal; permanentemente informado; con acceso a toda la información; capacidad de análisis ....  
  3. Liberar a este miembro del equipo de responsabilidades municipales (al menos en contenido). Esto le debe llevar dedicar todo su tiempo a: lograr acuerdos, mejorar imagen del gobierno municipal, reducir tensiones, liberar de este trabajo al resto de miembros o reducir la presión política sobre máximo responsable municipal.
  4. Debemos establecer los procedimientos y los plazos, la sistemática de trabajo, la programación semanal y mensual de reuniones, sus horarios y formalidades, ... cualquier elemento que nos ayude a concretar y desarrollar la labor.
  5. Acceso a la agenda municipal y gestión de la presencia del resto de grupos políticos en la misma.
  6. Seguimiento de las propuestas y proyectos del Gobierno municipal o de las iniciativas del resto de grupos. Este seguimiento implica conocimiento de los temas pero, sobre todo,  valoración constante de los apoyos necesarios para validarlas o rechazarlas según sea la decisión tomada. 
  7. Este responsable funciona codo con codo con los responsables de comunicación. Coordinan la acción política y la gestión de la comunicación gubernamental.
¿Y en caso contrario qué pasaría?

Si no sabemos gestionar este multipardismo hay dos ganadores principalmente: las fuerzas del "cuanto peor mejor" y el desapego a la política. Así de simple. 

Las "calderetas" de partidos que surgieron de las últimas elecciones municipales, mal cocinadas, llevan a que la gestión municipal no se entienda o incluso se entienda mal por los ciudadanos. Y esto está agravando en muchos casos el desapego hacia la democracia, hacia la política y hacia sus ayuntamientos.

¿Hacemos algo?