martes, 23 de enero de 2018

Activistas o cómo hacer política en un municipio fuera de los partidos políticos.



Trabajo un proyecto de activismo político a nivel municipal que, con apoyo en las nuevas herramientas sociales pero sin dar la espalda a formas de comunicar y actuar más tradicionales,  sirve de modelo y ejemplo para implementar en otros municipios. El proyecto tiene una característica y es que nació ajeno a la realidad de los partidos políticos, de su concepto de militancia y de su visión más tradicional del ejercicio de la política. 

Hacer política desde fuera de los partidos políticos implica saber en que contexto nos movemos para localizar fortalezas y superar debilidades. Y a la vez implica localizar los momentos en que es necesario interactuar, colaborar, intermediar y participar con los gobiernos municipales, sus instituciones y los partidos.

Definamos una realidad, hagamos su pregunta y resolvamos la cuestión para avanzar en este planteamiento. 

Hay una sensación de que no se puede participar en política si no es implicándose y asumiendo la disciplina de un partido político. 
¿Es verdad esta sensación? 
No. Vivimos un periodo histórico en el que profundizamos en la democracia sin necesidad de ir de la mano de un partido.  
Hacer política es hoy un ejercicio de libertad individual y/o colectivo que se organiza apoyándose en las nuevas herramientas sociales con intención de tener presencia, influir, generar debate, ... 
De las sedes cerradas a las redes abiertas. De las ideologías del pasado a las causas concretas y compartidas del presente. Cuestión de elección.

Las redes sociales han democratizado e incluso des-jerarquizado la relación entre representantes y representados. 
¿Verticalidad Versus Horizontalidad en la gestión del espacio público?
Así es, hoy en día la comunicación entre representados (la ciudadanía) y representantes (gobiernos, instituciones y partidos políticos) se han ampliado de tal forma que, frente al pasado, hoy vivimos un presente donde el debate es público; donde ningún comentario o comportamiento queda libre e inmune a la crítica; donde el diálogo no es controlable; y donde los gobiernos o sus partidos viven la frustración de solo poder controlar el discurso y la opinión de sus más leales militantes.
Se ha democratizado la comunicación y por ello hoy cualquier ciudadano tiene capacidad de influir en la acción política con mayor o menor acierto.

Los llamados "aficionados" a la política, los que no entran en el juego interno de los partidos o no participan directamente de la acción de un gobierno, son cada día una parte más importante de la política por su número e influencia. 
¿En qué ámbitos influyen más y de qué manera lo hacen?
Los llamados "aficionados" a la política, en la mayoría de los casos, basan su éxito en que son más permeables a las nuevas ideas y a las nuevas formas de comunicación. Estructuran su actuación en base a la información que reciben y no están condicionados por ideologías e intereses de partido o personales de unos u otros. Ellos, con su actitud, han descentralizado la comunicación y la participación política.
Estos ´aficionados´ haciendo uso de las nuevas herramientas de la comunicación social, y en especial de las redes sociales, han generado nuevos cauces de conexión entre ciudadanos (los representados) que obvian realidades del pasado donde el centro de esas conexiones eran gestionadas y controladas por los partidos políticos o los gobiernos.
Los representados, la ciudadanía, se auto-organiza en grupos libres y abiertos donde generan debate e impulsan causas concretas. Siendo en los ámbitos territoriales más concretos o en las causas más específicas donde logran su mayor presencia e influencia.

Los movimientos sociales, el mundo web o las redes sociales se han demostrado incapaces de ser un vehículo eficaz para la toma de decisiones.
¿Cómo superar esa debilidad? ¿Es necesario superarla? 
Empezando por el final respondo que NO. No es necesario ser ´decisorio´ si eres capaz de generar debates, coordinar la defensa de una causa, democratizar el diálogo o imponer la trasparencia en la acción de los partidos políticos. Y no es necesario, si lo otro se hace bien, porque indirectamente las decisiones (que tomarán otros -gobiernos, instituciones o partidos-) estarán influenciadas por todos esos procesos de participación y activismo político de la era de las redes.  
Y volviendo a la primera pregunta, la de cómo superar esa falta de capacidad para generar decisiones, se puede afirmar que no siendo una debilidad o un defecto por sí mismo hemos de tener clara cuales son los elementos más frágiles de ese nuevo modelo de activismo para no vernos superados por ellos: 
(1) Son comunidades muy abiertas difícilmente gestionables desde una visión tradicional del militante o socio. Por lo tanto es un modelo que apuesta por las bases de datos y las comunidades con base en redes sociales como herramientas de coordinación, apoyo y difusión. 
(2) Son comunidades donde el activista no entiende el concepto de lealtad orgánica. En un contexto social de "multipertenencia" a causas o proyectos se debe asumir lealtades transitorias y volubles a causas o acciones concretas. Por lo tanto debemos huir de formatos orgánicos anclados en la figura del leal y silencioso militante.  
(3) No hay lealtades orgánicas y, por lo tanto, es difícil de imponer liderazgos personales o portavocías únicas. Por lo tanto apostamos, en los casos más avanzados de movimientos nacidos en una causa compartida, por liderazgos naturales no impuestos, equipos de trabajo (war room) flexibles y planteamientos organizativos ajenos a la idea de cuadros de mando o equipos de dirección.  
(4) Son comunidades que comparten causas y generan movilizaciones muy puntuales, escasamente controlables, de donde se entra y se sale con total libertad y facilidad.  
(5) Hay sumas de criterios y opiniones que difícilmente se unifican salvo alrededor de un mensaje sencillo, un enemigo común o una causa muy concreta. Se mueve la unión de acción alrededor de generalidades, símbolos, valores muy concretos o de un mito subjetivo y abstracto. Subjetividad y abstracción, no reconocida, que es la que permite mantener unida esa pluralidad de visiones y opiniones.
Recapitulemos.... 

Hemos avanzado en una idea: participar en política sin hacerlo desde dentro de un partido político.

Y lo hemos logrado siendo conscientes de que las nuevas herramientas de comunicación social, la era de las redes sociales o el mundo web están a nuestro servicio para democratizar la política. 

En otro artículo les comentaré como gobiernos, instituciones y partidos hacen frente a esta realidad. O más bien...como luchan para que esta democratización de la política les influya lo menos posible. Actitud errónea por cuanto una buena gestión de esta realidad facilita una comunicación gubernamental y una comunicación política de éxito.

No quiero terminar sin recordar un artículo ya publicado en #Interpolitica sobre los "Grupos de interés en el ámbito local" y en el que se clarifica sus diferencias (la de los GRUPOS DE INTERÉS) con respecto a los movimientos sociales o el activismo político más individual, pero también las diferencias con respecto a los partidos políticos o los grupos de presión:
(1) Un grupo de interés NO es un partido político...y no lo es porque su objetivo no es lograr un cargo público; 
(2) Un grupo de interés NO es un grupo de presión (o de poder)...y no lo es porque su actuación no se ciñe exclusivamente a presionar en los poderes públicos; 
(3) Un grupo de interés NO es un movimiento social...y no lo es porque a diferencia de estos, los grupos de interés, si son organizaciones formales en su funcionamiento.
Una rápida mirada no lleva a ver que el contexto político de nuestro municipio se ve influenciado por la acción gubernamental (apoyada en el partido o partidos de gobierno), por el resto de partidos políticos, por los grupos de interés, los grupos de presión y, como hemos visto en este artículo, los movimientos sociales o el activismo político más individual con base en la nueva comunicación social.  




Gracias por leerme.........

jrbalgete@gmail.com
Twitter: @JRBAlgete