viernes, 19 de mayo de 2017

Política y Póquer: muchos parecidos y alguna diferencia.


En Póquer, como en política, no sirve solo 
con jugar muchas horas,  además hay que 
estudiar con seriedad el tema

No les voy a engañar…si no saben un poco de Póquer, quizás no entiendan de que les hablo en este artículo. Si le gusta la política, y juega al Póquer, aplíquese este artículo para saber más de lo primero sin dejar de disfrutar de lo segundo.

Soy aficionado al Póquer. Algo que hago en mi tiempo libre y que me da buenas satisfacciones. Empecé en mesas de baja cuantía y hoy puedo decir que ya juego mesas medias. En política es algo similar, se empieza por la política más cercana, de base, y se avanza hacia un juego más complejo según uno va ganando “crédito” en la organización. Es importante entender este proceso: siempre de menos a más. 

Sea como sea, tanto en política como en Póquer, es necesario trabajar tres cosas para avanzar correctamente en ese “menos a más”:
(1) planificar el progreso personal (un plan para aprender y mejorar);
(2) disciplina para mantenerse en el juego que usted ha decidido (frente al jugador indisciplinado);
(3) visión estratégica (frente al que apuesta todo a su suerte).

Uno empieza en Póquer eligiendo una mesa de baja cuantía. Al poco tiempo, si la cosa va bien, decidimos jugar en ese mismo nivel en varias mesas simultáneas. Es un primer reto, pero necesario. Se coge experiencia y conocimiento, lo que permite, a su vez, el que nos podamos plantear de manera más rápida subir a mesas con apuestas más altas y con jugadores de un nivel superior. 

En política uno empieza siendo militante de base, participa en la actividad ordinaria del partido a nivel local, intensifica su presencia social, su activismo político y empieza a construir su marca personal entorno a una organización política que te da el soporte básico necesario. De mi primera mesa de juego (ser militantes de una organización política) a un "juego multi-mesas" en el que se empieza a recoger el necesario conocimiento multi-disciplinar o el carácter y la visión estratégica para dar el paso a jugar partidas más complejas.

¿Se quedan personas en las primeras fases del juego sin avanzar nunca? ¿Avanzan a un juego más complejo jugadores "políticos" sin la preparación necesaria?

¿Lo duda? 

Los dos casos son habituales. El primero no causa daño a la organización. El segundo hunde proyectos y consume recursos ajenos. 

En este símil de la política y el Póquer hay una diferencia importante: en Póquer se juega con "crédito" propio. Yo apuesto mi dinero y, si juego mal, lo pierdo. En política, sin embargo, se juega con el crédito que te da la organización política a la que perteneces. 

Cuando alguien apuesta en niveles bajos, el coste final es mínimo. En política pasa lo mismo. Militantes y simpatizantes dedican su tiempo a una organización, y por muy mal que se les dé en niveles tan bajos (incluso cuando pierden) su participación (su presencia) siempre suma.

El problema lo tenemos con los que suben de nivel sin que su juego sea el correspondiente a ese nivel. En Póquer eso nunca pasaría (te juegas tu dinero), pero en política (al quemar pólvora ajena) se produce más a menudo de lo deseable. En esos casos solo queda que la organización le reduzca el crédito, le obligue a bajar de nivel o, si la organización es ciega, y si a usted le toca muy cerca...cambiarse de mesa para evitar tener que ver a este pésimo jugador perdiendo mano tras mano con las fichas de una organización que es incapaz de poner orden en sus "partida".

Recuerde. De menos a más en base a la calidad del juego que uno despliega. Nada de margen a la suerte o la improvisación.

Y según suba de nivel, no lo dude, reduzca el número de mesas en las que juega. Tanto en Póquer como en política....a más responsabilidad, más dedicación.  

¿Hay algo peor que subir de nivel sin tener las capacidades para hacerlo?

Pues sí, los que no practican ni el último consejo...

Suben de nivel sin la preparación necesaria y, además, juegan todas las mesas que pueden esperando que la suerte le llegue en alguna de ellas. No les explico lo que pasa en estas situaciones...se lo imaginan....políticos "suicidas" que anteponen su ´ego´ y desangran todo el crédito de la organización. Son los menos....pero los más sordos al escuchar consejos, más ciegos al ver su negro futuro, más optimistas en su pésimo juego, más derrochadores con el crédito ajeno y más temerarios con la imagen/credibilidad/futuro de la organización propia. 

Guárdense de todos esos pésimos jugadores. Sea paciente con los jugadores de los niveles más básicos y principiantes. Y construya su juego como si estuviera en juego su crédito en cada una de las manos en las que participa. 

Ser un gran jugador de Póquer...un buen político....no es cuestión de suerte.